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Carrera de caballos



[Nota: texto del baúl. Noviembre de 2006]


...después de leernos en clase algo de Saramago que me dejó más apretado el pecho, nos presentó el un fragmento del texto de Savater, en el que se hablaba de los tres tipos de aficionados que suelen asistir a las carreras de caballos. (“vean la carrera, muchachos, como la vida”, nos decía el profesor Bonavides) El primero es quien va al hipódromo para apostar y ganar dinero. No ve la carrera, sino su caballo, y no el ejemplar, sino el lugar que ocupa éste al final para que se obtenga un beneficio amplio de su habilidad como corredor. El segundo es el “sabio”, el que busca que su caballo gane porque así demuestra a los demás que él se las sabe de todas todas; él conoce datos, estadísticas de las carreras y puede que hasta genealogía de los caballos. No busca el dinero del primero, sino el reconocimiento de que es un erudito en el tema. El tercero es el aficionado común, el que escoge su caballo a veces por azar o porque le gusta. El que observa la belleza de la carrera, y se emociona, y al que “se le pone chinita la piel” cuando los caballos corren. (“Porque a través del caballo se apuestan a ustedes mismos, a su vida, a lo que estudian”) (“Mira, escojo ese caballo porque camina bien bonito; o ese, porque tiene una manchita en la pata”…”el erudito les diría que son unos tontos, porque esta contra todo que gane…. Y es verdad, pueden perder muchas veces…) el escrito termina con algo que recuerdo parecido a esto: “Pero cuando escojes ESE caballo, y contra todo, gana… toda las cosas confluyen dentro y una armonía inexplicable entre todas ellas”

***

...un día llegué tarde a la carrera, o me perdí, o simplemente seguí el impulso de sentarme en un lugar donde sí pudiera ver el espectáculo. Y allí estabas tú, a lado, tomándote una chaparrita de uva; riéndote un poco de mis papeles que volaban y de que se me había olvidado la apuesta de ese día. Me quitaste los lentes de sol, y me dijiste el nombre de un caballo que me pareció muy gracioso. Y a ese le apostamos... yo empecé a acercarme y tal vez hasta grité cuando nuestro caballo corría y sorteaba los obstáculos. Tú empezaste a reír de nuevo. Luego me fui aproximando en la medida en que tú te alejabas un poco. Cuando terminó la carrera te abracé, fuerte, en un impulso de esos que te dan cuando tu corazón bombea…

***


Cuando voy sola a las carreras apuesto a los caballos más contradictorios. Me cuesta trabajo a veces no hacer cálculos, alguna que otra glosa; no alzar la voz un poco para hacerme notar. Pero suena la trompeta, y cada vez descubro más cosas que me devuelven la euforia del día en que disfruté la carrera contigo…

Decir que te extraño en las carreras es ya casi tautológico… y no “espero coincidir” con tu andar de nuevo…No. Espero que un día me llames, o te llame, y nos pongamos de acuerdo. Espero que llegues al mismo lugar donde nos encontramos, me aprietes los hombros, te toque la mano todavía sin voltearme y sepamos que estamos viendo el mismo caballo.

Y le apostemos.



Dimitri



...extraño los años, vueltos cadáveres, donde juagaba a ponerle adjetivos a tu nombre... donde eras algo-no alguien- y la música te traía al mundo...

Y mira, apenas hace unos meses conocí tu casa. Y mira, tanto imaginarte entre esas cortinas, cúal sería tu cuarto, donde tendrías tu piano, para que de súbito me dejaras desamparada y me mostraras tu rostro.

Ése, que no existe.


Recordare


Hay caminos que llegan a ser muy largos...

Casetas, una viajera que observa en la ventana; el antiguo compañero de secundaria que llega a ocupar el asiento contiguo. Saludos. El camión que arranca hacia el D.F. Las preguntas. ¿Còmo has estado? ¿Què estudias? ¿En dònde? Ingeniería en sistemas y literatura del otro lado del paisaje. Màs preguntas. ¿Y qué te piensas dedicar despuès de que acabes la carrera?. El silencio. El cuestionamiento enterrado en las arterias. No es el trabajo despuès, se dice. Es el sentido. ¿Para què estudiar literatura? si leer es una forma de vivir.... El autobùs acelera, rebasa. ¿Entonces?, dices que te falta poco. Sigue la mirada vaga entre el asfalto. Tres opciones, trayectorias que se yerguen sin tocarse. Pero decirlo, ¿asì? ¿cuando el movimiento inusitado de una mano puede alterar el cauce de la sinfonía? mejor pensarlo, pensarlo más. ¿Què? ¿vienes dormida? No, no. escucha. Quisiera regresar a mi pueblo, dar clases, eso quisiera, pero me faltan cosas...Entonces, el recuerdo, la poesía. El arte como objeto de estudio. "Primero acabo la tesis..." balbucea mientras reclina la cabeza en el asiento. "eso...la tesis". Y el ruido del osado que insiste "¿y qué haces estudiando letras, que haces?. Otra vez el ruido. La investigación y la creación. Las teorías plausibles del mundo; de los mundos individuales y del Mundo que compartimos; las utopías necesarias, lo que el humano hace con y gracias al lenguaje, lo que revive, lo que mata; la tradición, la ruptura, las posibilidades...

¿Y bien?

Hay un libro entre las manos. Ganas de leerle una cita.

...quiero decirle que los libros TOCAN, que riegan la mente para que germinen ideas y sensaciones; que es importante que vivan y que sólo viven si para ellos tenemos memoria...


  • Los libros están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos. Son la guardia pretoriana de Cesar, susurrando mientras tiene lugar el desfile por la avenida: "César, eres mortal". La mayoría de nosotros no podemos andar corriendo por ahí, hablando con todo el mundo, ni conocer todas las ciudades del mundo, pues carecemos de tiempo, de dinero o de amigos. Lo que usted anda buscando, Montang, está en el mundo, pero el único medio para que una persona corriente vea el noventa y nueve por ciento de ello está en un libro. No pida garantías. Y no espere ser salvado por alguna cosa, persona, máquina o biblioteca. Realice su propia labor salvadora, y si se ahoga, muera, por lo menos, sabiendo que se dirigía a la playa...
(Ray Bradbury, Fahrenhit 451)

El tráfico a la entrada del Distrito Federal es desquiciante. Cláxons, algo de calor empañando los vidrios. No tienes ganas de hablar, es evidente, pero bueno, confió en tí, siempre fuieste como que una estudiante destacada, harás algo seguramente útil. ...y yo quiero decirle que no estoy aquì para buscar verdades; que mi vocación sólo es recordar. Eso es todo. Eso es simple. Mira, me dedico a recordar, abrir los libros; a platicar con otras personas que recuerdan; A transmitir, como se puede, lo recordado... sí, eso, ¡eso!

Sí...algo útil. seguramente... después de todo, siempre habrá alguien que necesite ayuda con las faltas de ortografía... ¿no?

Cuando el artista se convierte en Minotauro...



Claro, la cultura occidental nos ha dicho que Ariadna le dio el hilo a Teseo para que matara a un monstruo: el Minotauro


¿Cuàntos Teseos han asumido el papel de libertadores? y lo peor del caso ¿Cuàntos minotauros han matado?

Cortàzar decìa en una entrevista: ¿què tal si el minotauro es un ser sensible, que no le hace daño a nadie? ¿què tal si vivìa con sus "prisioneros" y danzaban y cantaban y eran felices? y entonces llega el facista de Teseo y...



El artista es muchas veces ese minotauro: "raro" "inadaptado" "melancòlico" y gran parte de la sociedad lo aisla aùn màs con sus propios laberintos.


Hablo del "artista" y me meto en camisa de once varas... no: el creador, los creadores: quienes sienten ese impulso y lo hacen palabra, verso, idea, nota, melodìa, color, escultura, rosotro, movimiento... eso: movimento.

Pero hay que ser cuidadosos al caminar sobre los hilos de Ariadna, porque tambièn he visto casos en los que estos Minotaouros, estos "artistas" se convierten en sus propios Teseos ... y allì... allì solo la voluntad y la humildad pueden sobrellevar los lìmites para no perderse entre lo extrahumano y lo inhumano...



Aura

Apuntes para un imprescindible

Añoro tu ausencia.
Cuanta falta me hace que no estes aquì.
Te necesito lejos...tan lejos...


Estùpidas fuerzas còsmicas, pueden irse por un hoyo negro.

G.S